Ópera Cómica en Cuatro Actos. Las bodas de Figaro se nos presenta como un monumento extraordinario, una partitura inigualable y llena de giros imprevisibles que responde al principio de las unidades del teatro clásico: unidad de lugar (el castillo del Conde, cerca de Sevilla), de tiempo (siglo xviii) y de acción. El público está invitado a sumergirse en la vida tumultuosa de esta galería de personajes: la soledad contemplativa de la Condesa, una Susanna emancipada y astuta ante la misoginia del hombre, un Figaro obediente frente al sádico Conde y un enamorado e inocente Cherubino. Un microcosmos en el que se muestra un sufrimiento femenino compartido en un contexto de catolicismo imperante y la ilustración de la época, donde Mozart propone una receta final: el perdón, como reparación necesaria.